Bota al contingut principal

Àgueda Micó denuncia en Novelda la contradicción del Gobierno al impulsar proyectos sobre suelo agrícola productivo y reclama su paralización

La diputada de Compromís en el Congreso, Àgueda Micó, ha visitado Novelda para mostrar el apoyo de la coalición al rechazo social e institucional del municipio a los proyectos fotovoltaicos de La Balsa y La Cascada.

Durante la visita, Micó ha denunciado que ambas macroplantas, cuya tramitación depende del Ministerio para la Transición Ecológica, supondrían una grave amenaza para terrenos agrícolas en producción, especialmente para viñedos amparados por la Denominación de Origen uva del Vinalopó.

Compromís ha exigido explicaciones al Gobierno con una batería de preguntas sobre el impacto agrario, territorial, paisajístico y social de ambos proyectos, que prevén la ocupación de cerca de 340 hectáreas de suelo agrícola en los términos municipales de Novelda y Aspe.

«Reafirmamos nuestro apoyo absoluto al pueblo de Novelda en su rechazo a la instalación de dos macroplantas solares en el término municipal», ha afirmado Micó.

La diputada ha insistido en que la transición energética «no puede hacerse a costa de destruir uno de los principales valores agrícolas y económicos de nuestras comarcas».

Micó también ha criticado la actuación tanto del Partido Popular como del Partido Socialista en materia de implantación de grandes instalaciones fotovoltaicas. “Por un lado, el Partido Popular, mediante su decreto de simplificación, facilita la ocupación del 10% del suelo rústico, lo que abre la puerta a más macroplantas en nuestros municipios. Por otro, el Partido Socialista, desde el Gobierno central, no debería dar luz verde a estos proyectos, ya que no se sitúan en terrenos degradados o eriales, sino en tierra cultivable y productiva».

Compromís reitera que comparte plenamente la necesidad de acelerar el despliegue de las energías renovables para hacer frente a la emergencia climática, pero defiende que este proceso debe planificarse con criterios de equilibrio territorial, participación de los municipios y protección del suelo agrario de alto valor productivo, priorizando espacios ya degradados, cubiertas industriales y otras zonas antropizadas antes que terrenos agrícolas en explotación.